Colabora a través de donaciones de alimentos o económicas, entrega de excedentes de alimentos, compartiendo su experiencia profesional o la ilusión y el esfuerzo que puedan aportar a través de un voluntariado.

   Declarado de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior

   Premio Príncipe de Asturias de la Concordia

     Medalla de Oro de Canarias

     Roque Nublo de Plata del Cabildo de Gran Canaria

     

Pepa Hernández Hernández

Pepa conoció al Banco de Alimentos a través de compañeros de Cáritas y feligreses de su parroquia que en multitud de ocasiones la invitaron a colaborar. En cuanto sus responsabilidades parroquiales se lo permitieron y dispuso de tiempo para adquirir otro tipo de compromisos, siempre dentro de una misma línea, se integró en el mismo para aportar su experiencia de trabajo basada en la gestión global de las empresas.

Para esta aruquense, ser voluntaria del Banco de Alimentos de Las Palmas le supone una doble gratificación personal. Por una parte, desarrollar lo que realmente sabe y le gusta hacer y, por otra, adquirir el compromiso de la ayuda desde la gratuidad y la solidaridad.

Pepa empezó acudiendo al Banco de Alimentos una vez por semana y ahora viene todos los días en horario de oficina. Por ello, no sólo tiene a su cargo la contabilidad del Banco sino también introducir en el programa informático correspondiente las entrdas y salidas de alimentos.

Considera a los voluntarios como un grupo heterogéneo que se ha convertido en homogéneo por un fin común: "La ayuda a los más necesitados".

Está dispuesta a animar a otras personas para ser voluntarias porque cada uno tenemos, tanto profesional como personalmente, unos valores o capacidades que debemos poner al servicio de los demás, para sentirnos así realizados en los dos ámbitos.

Considera importante la disponibilidad porque no hay cosa más efímera que llegar tarde a las personas. "Lo que se nos ha dado gratis, gratis debemos darlo".