Colabora a través de donaciones de alimentos o económicas, entrega de excedentes de alimentos, compartiendo su experiencia profesional o la ilusión y el esfuerzo que puedan aportar a través de un voluntariado.

   Declarado de Utilidad Pública por el Ministerio del Interior

   Premio Príncipe de Asturias de la Concordia

     Medalla de Oro de Canarias

     Roque Nublo de Plata del Cabildo de Gran Canaria

     

Pedro S. Marrero Dávila

Pedro Marrero tenía conocimientos del Banco de Alimentos a través de televisión y otros medios de comunicación, pero lo que le empujó a prestar su colaboración como voluntario, fueron las conversaciones que sostuvo con el Presidente de dicho Banco, Manuel Pérez Hernández, que le sirvieron para conocer más de cerca la labor que esta organización lleva a cabo.

Su decisión de ser voluntario le permite seguir activo. Pero lo más importante es sentirse útil hacia los demás, poniendo su granito de arena en la gran labor de ayudar a los más necesitados. Ello le hace crecer como persona, en el aspecto humano, físico y mental, ya que "aquí solo piensas en hacer las cosas bien por los demás".

Pedro, que fue director de sucursal de una entidad bancaria y luego asesor del grupo ING, dedicado también al mundo financiero, presta sus servicio como voluntario de este "otro Banco", donde sea necesario, dentro y fuera de la nave, como, por ejemplo, clasificar alimentos, preparar pedidos, conductor y limpieza de la nave.

Este aruquense, mantiene con todos los voluntarios una relación cordial aunque, como ocurre en todo trabajo, hay personas más afines a las que se les coge un aprecio especial.

Pedro anima a muchos amigos y conocidos, que ya están jubilados, a que se incorporen a esta gran labor social como voluntarios, ya que, sin darse cuenta y día tras día, verán cómo se llenan de humanidad y espíritu de servicio a los demás.