Beneficiarios

Los beneficiarios del Banco de Alimentos de Las Palmas son el colectivo de personas necesitadas de la provincia de Las Palmas. Actualmente el Banco de Alimentos colabora con 192 entidades benéficas a través de las cuales los alimentos llegan a más de 43.000 personas, estando aún muy por debajo de las necesidades que se quiere cubrir.

Los alimentos que se reparten proceden de dos fuentes:

De la Comunidad Europea merced a un Programa de ayuda a necesitados establecido en 18 países. En España este programa se canaliza a través del FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria) dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, que cuenta para su distribución con los 54 Bancos de Alimentos establecidos en todo el País.
De la donación de grandes superficies, empresas de alimentación, Operaciones Kilo, así como por personas a título individual y organizaciones de la Comunidad Canaria. Estos alimentos son recogidos y examinados en un minucioso control de calidad, para optimizar los resultados. Su almacenaje se hace organizando y clasificando los mismos siguiendo criterios de caducidad, mantenimiento y conservación.

Formación de los beneficiarios

La experiencia diaria del Banco de Alimentos a través de las Entidades benéficas con las que colabora, ha permitido comprobar cómo el perfil de las personas que se benefician del reparto de alimentos ha cambiado últimamente.

Ya no podemos asociar la carencia de alimentos de una persona a los clásicos estados de indigencia o de marginación social. Cada vez es mayor el número de beneficiarios que se encuentra en la situación de dependencia con respecto a la adquisición de alimentos como consecuencia de la actual situación de crisis económica frente a la cual las personas más frágiles son las que carecen de una formación básica que les permita salir de ella. Su situación les hace situarse en un callejón sin salida con la consecuente repercusión social que ello conlleva.

De ahí, que ante esta realidad de carencia de alimentos y carencia de formación, se abre al Banco de Alimentos de Las Palmas y las entidades con las que colabora, una nueva dimensión social a la que hay que contemplar y, si es posible, intentar aportar soluciones.

Por ello, El Banco de Alimentos de Las Palmas ha firmado un Convenio Marco de colaboración con las instituciones docentes: Radio ECCA, que permita ofrecer a los beneficiarios de alimentos una formación básica y una formación orientada al trabajo totalmente gratuita que les ayude a salir de su actual situación.

Cómo acceder a esta formación

Las entidades benéficas que tengan algún beneficiario interesado en acceder a esta formación gratuita, deberán comunicarlo al Banco de Alimentos de Las Palmas indicando los siguientes datos:

– Nombre de la Entidad Benéfica

– Nombre y Apellidos de la persona beneficiaria con su D.N.I/Pasaporte, teléfono y correo electrónico

– Curso que solicita

Esta información deberá remitirse a: comunicacion@bancoalimentoslpa.org

La reeducación y reinserción social de penados

En base al acuerdo nacional con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, el Banco de Alimentos de Las Palmas facilita a personas que cumplen penas de trabajo en beneficio de la Comunidad, la posibilidad de colaborar en las labores de carga, descarga y estiba de los alimentos que se llevan a cabo en el Área de Logística.

De igual manera, se les ofrece la oportunidad de acogerse a los beneficios derivados de la Plataforma Formativa que el Banco de Alimentos tiene establecida con Radio ECCA, que permite aportar un eficaz instrumento de formación que contribuya a una mejor reinserción, mediante el desarrollo de acciones formativas totalmente gratuitas acorde con sus necesidades

Este aspecto del trabajo que en el Banco de Alimentos de Las Palmas se lleva a cabo, permite a las personas a las que se les aplica esta medida invertir determinadas horas/días de trabajo que son controladas por la Administración del Banco de Alimentos, contribuyendo con ello a lo siguiente:

– Que este tipo de medida sea igualatoria frente a otras sanciones penales (por ejemplo la multa) ya que las personas que cumplen estos trabajos no dependen de su capacidad económica
– Que se cumpla la pena en libertad, evitando la ruptura con la vida familiar, laboral y social del penado.
– Que se promocionen valores como la solidaridad, la responsabilidad y el bien común.
– Que se pase de considerar a estas personas de “carga social” a ser “colaboradores al servicio de otros”
– Se pasa de una situación “pasiva” ante la sanción penal impuesta, a una situación “activa”, no “ociosa”.

Plan B